(Ya no) Vamos a un corte…

Por Martín Lipszyc
Uno de los grandes argumentos de los noventa en favor de las privatizaciones fue que la competencia generaría grandes beneficios en el servicio brindado a los clientes. No creo que esta fundamentación haya funcionado en relación a ese tipo de empresas, pero me di cuenta con alegría que si se aplica en otro lugar: la tan criticada TV.
Hay una batalla que los televidentes debemos considerar como perdida, y esa es la respectiva a la puntualidad. En los canales de aire es prácticamente imposible saber a qué hora comienza un programa, ya que la gran mayoría eliminó el horario de inicio por el irritante “al término de…“. Pero esta misma competencia que hizo que en la TV abierta no sepamos cuándo comenzará el show que queremos mirar, obligó a los mismos programadores a eliminar una de las grandes molestias que teníamos los espectadores, como lo son las tandas.
En el prime-time (de 20 a 24 hrs.), y con tal de que el zapping no les “coma” puntos de rating, las pausas publicitarias tienden a ser cada vez menores. Es cierto que el giro comercial ahora pasa cada vez más por los famosos “PNT’s” (Publicidad No Tradicional, es decir, cuando dentro del mismo programa hacen un chivo), pero convengamos que es mucho menos molesto que el corte tajante.
Estoy de acuerdo con quienes argumentan que la TV de aire está en una cierta decadencia y no hay muchos productos destacables, pero en medio de tantas pálidas para quienes la ven, esto parece ser una buena noticia.
Y ya que hablo de TV, me confieso: si bien en los canales de aire no encuentro mucho para ver, sí sucede en el cable. Les dejo una recomendación de la que me he convertido en fanático hace ya mucho tiempo: No Reservations (programa conducido por el genial Anthony Bourdain en Discovery Travel & Living, miércoles 23.00 hrs.)
