¿Literatura minuto a minuto?

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por Martín Lipszyc

Por lo general no veo televisión abierta. Lejos de ser una pose intelectualoide, lo cierto es que se me complica tener que estar atado a algún horario rígido. Mi relación con la TV local es a través de los periodísticos semanales de los canales de cable como TN o América 24. Sí he hecho zapping y la verdad es que los programas argentinos no me entusiasman mucho. Sin embargo me alegré en cuanto me enteré de que “Los exitosos Pells” habían vencido en audiencia a “Showmatch“. Esto nada tiene que ver con lo que piense del programa de Tinelli, sino que apunta a que los espectadores están retomando su relación con las series. Y esto es básicamente porque los guiones han evolucionado.

Recuerdo algunos capítulos sueltos de “La Lola” o de la más reciente “Todos contra Juan“: si bien están lejos de la calidad narrativa de las series estadounidenses -eso sí me encanta: el DVD me ha hecho conocer The Sopranos, de lo mejor que he visto-, evidentemente hay un trabajo más craneal en los guionistas.

En la edición del 5 de octubre de la revista semanal del diario español El País, escritores de la talla de Juan José Millás o Carlos Ruiz Zafón evaluaban que “Las series de tv son en el Siglo XXI lo que fue la gran novela del siglo XIX” y que “si Shakespeare o Dumas vivieran hoy, estarían escribiendo guiones para la televisión“. 

Está claro que es una tendencia mundial: la caja es cada vez menos boba, y eso se logra sólo si hay una exigencia por parte del público.

Sería muy saludable que para lograr 20 puntos de rating no sea obligatorio incluir un baile del caño.