Raro raro raro, raro rarito raro es
Juan Butvilofsky no da el brazo a torcer y va por más esté o no el staff completo.
Porque si en el 2008 te abrió los ojos a montones de actividades y ¿deportes? nuevos, en este 2009 que apenas empieza, está dispuesto a que seas un decatlonista del deporte extraño, extremo, bizarro.
BOSSABALL
Es realmente una mezcla de varias cosas en una. La idea es de practicar una combinación de diversos deportes en una misma cancha, que es como la de Voley, pero en vez de piso, hay camas elásticas y colchones inflables.
La meta de Bosaball es conseguir que cada equipo ponga en tierra la pelota en el campo contrario.
Cada equipo tiene derecho a un máximo de ocho toques dentro de su propio campo; mientras, el jugador situado en la cama elástica salta hacia la posición correcta para lograr un espectacular “smash”.
El balón puede tocar cualquier parte del cuerpo pero sólo una vez con la mano o dos veces consecutivas con el pie o con la cabeza. Un equipo anota un tanto cuando el balón toca el campo del adversario. Si el balón toca la cama elastica al otro lado de la red gana tres puntos.
Cada equipo esta compuesto por cuatro jugadores y solo uno se puede ubicar en la cama elástica. La altura de la red, situada en la mitad de ambos campos, puede ajustarse a diferentes niveles
(Profesionales, hombres, mujeres, niños, etc.).
Los árbitros de Bossaball tienen un silbato, un micrófono, diversos instrumentos de percusión y un dj set. Dirigen el juego y lo llevan a un nivel más alto: ¡son los árbitros samba! Los arbitros samba no son necesarios para disfrutar de un partido de bossaball.



