La importancia del Presente

A veces se piensa al tiempo desde la cuantificación: algo que sucedió hace unos años, el encuentro que tendremos dentro de dos semanas, las vacaciones de dos meses que tanto anhelamos. Pero pocas veces pensamos en el conjunto, es decir “EL” Futuro, “EL” Pasado y, por sobre todas las cosas, “EL” Presente.
Uno de los autores argentinos más celebrados de la actualidad, César Aira, propone en su último libro Las aventuras de Barbaverde problematizar EL Presente. La novela, dividida en cuatro capítulos, cuenta distintos enfrentamientos entre el paladín de la Justicia, Barbaverde, y su archienemigo, el maléfico Dr. Frasca. En uno de esos combates, el malvado Frasca pretende afectar a la humanidad eliminando EL Presente. Más allá de las disparatadas vueltas que el genial Aira le encuentra al asunto, quería destacar un fragmento en el que el escritor reflexiona sobre ese Presente:
“ (…) Había que preguntarse por los efectos, primarios y secundarios, que podía tener la extinción del Presente. Bastaba una somera reflexión para ver que con él desaparecerían muchas de las cosas buenas de la vida, si no todas: el placer de contemplar una flor, de gozar del buen tiempo en una caminata o de mirar la lluvia desde la ventana; el sentimiento de lo temprano de la mañana o lo tarde de la noche, el canto de un pájaro, la música (que era Presente en estado puro), las lágrimas de identificación con el protagonista de una buena película…El pensamiento mismo. ¿Dónde se pensaba sino en el Presente? (…) Es cierto que todas estas cosas, todas las cosas y hechos en general, contenían también una proporción de Pasado y de Futuro, y no era fácil decidir por anticipado a qué quedarían reducidas sin el Presente. Pero el empobrecimiento sería inevitable. (…) Y había algo más, una pérdida más importante: sin Presente no podía haber Amor. La vida perdería su poesía, porque la poesía de la vida era el Amor. Aquí ya no se trataba de una amenaza a los aspectos estéticos o hedónicos de la existencia, sino a la esencia misma de la especie, al motor de la humanidad.”
