Como les habrá pasado a varios argentinos , durante los últimos días, me sentí invadida por imágenes, discursos y contradiscursos sobre el tema conflicto campo-gobierno. Claro que muchos podrán decirme que con apagar la televisión, la radio o la compu se acababa el tema y es verdad. Sin embargo y, habiendo hecho el intento ( no por evitarlo, sino más bien buscando un poco de paz mental), inevitablemente tras los hechos acontencidos, el tema estaba allí instalado, aún en la ronda de mates dominguera con amigos del barrio en la que buscamos desenchufar un poco de la semana.
De aquí surgió mi relectura de algunos de los consejos del Martín Fierro y que comparto con ustedes buscando meditar sobre estos 100 días de un diálogo de sordos.
” (…) Los hermanos sean unidos,
Porque ésa es la ley primera.
Tengan unión verdadera
En cualquier tiempo que sea-
Porque si entre ellos pelean
Los devoran los de ajuera.
Respeten a los ancianos,
El burlarlos no es hazaña-
Si andan entre gente estraña
Deben ser muy precavidos-
Pues por igual es tenido
Quien con malos se acompaña.
(…)
Si les hacen una ofensa,
Aunque la echen en olvido,
Vivan siempre prevenidos;
Pues ciertamente sucede-
Que hablará muy mal de ustedes
Aquel que los ha ofendido.
El que obedeciendo vive
Nunca tiene suerte blanda-
Mas con su soberbia agranda
El rigor en que padece-
Obedezca el que obedece
Y será bueno el que manda.
Procuren de no perder
Ni el tiempo ni la vergüenza-
Como todo hombre que piensa
Proceder siempre con juicio-
Y sepan que ningún vicio
Acaba donde comienza.
Ave de pico encorvado
Le tiene al robo afición-
Pero el hombre de razón
No roba jamás un cobre-
Pues no es vergüenza ser pobre
Y es vergüenza ser ladrón.
El hombre no mate al hombre
Ni pelee por fantasía-
Tiene en la desgracia mía
Un espejo en qué mirarse-
Saber el hombre guardarse
Es la gran sabiduría.
(…)
Si se arma algún revolutis
Siempre han de ser los primeros-
No se muestren altaneros
Aunque la razón les sobre-
En la barba de los pobres
Aprienden pa ser barberos.
(…)
Procuren si son cantores,
El cantar con sentimiento,
Ni tiemplen el instrumento
Por sólo el gusto de hablar-
Y acostúmbrense a cantar
En cosas de jundamento.
Y les doy estos consejos
Que me han costado alquirirlos,
Porque deseo dirijirlos,
Pero no alcanza mi cencia-
Hasta darles la prudencia
Que precisan pa seguirlos.
Estas cosas y otras muchas,
Medité en mis soledades-
Sepan que no hay falsedades
Ni error en estos consejos-
Es de la boca del viejo
De ande salen las verdades”.
José Hernández, Canto XXXII, “La vuelta del Martín Fierro” (1879); Martín Fierro.-